martes, 28 de junio de 2011

El Mundo es de los arquitectos

Una ciudad puede imaginarse o pensarse o recordarse sin su gente, sin su comida, sin sus costumbres o incluso sin su clima. Una ciudad sin arquitectura no es una ciudad. Sin la imagen de sus calles, de sus casas, de su plaza principal de sus iglesias, no es una ciudad. Paris no seria Paris, Nueva York no seria Nueva York y Lima no seria Lima sin su arquitectura. Una ciudad sin arquitectura carece de identidad. No tiene sentido.



La arquitectura mueve al mundo. Desde siempre. Millones de hombres peregrinaron a adorar pirámides, sepulcros y abadías, o murieron construyendolos. Millones de turistas hoy en dia trepan aviones, atiborran trenes, ocupan buses y recorren el planeta entero con el simple proposito de ver una torre o un puente o un edificio, tomarse una foto ante la obra, sonreir a la camara y regresar.
Millones, sin saberlo, salen simplemente a mirar arquitectura.
El mundo que vemos y vivimos le pertenece a los arquitectos. Hay tantos con tantas ideas brillantes como edificios colosales construyendose sin parar. Hay arquitectos de culto, los hay controversiales, no escasean los visionarios. Hay algunos que son como dioses que prescriben en qué tipo de ciudades viviremos, de qué manera nos distribuiremos, qué verán nuestros hijos o nietos al envejecer.
Hay otros que parecen falsamente ser menos poderosos: diseñan primorosamente el espacio de tu casa, pero al hacerlo han dispuesto qué será lo primero que verás al despertarte, el rincón que observarás todos los dias, por años, recién llegado del trabajo; la esquina en la que todas las mañanas tomarás un cafe.
Lima es de los arquitectos. Ellos definen su nuevo rostro, su espiritu y su originalidad. Hay que aceptarlo. Sin ellos Lima no sería Lima. No seria siquiera una ciudad...

No hay comentarios:

Publicar un comentario